HAY DIMENSIONES DE LA CONDUCTA HUMANA QUE TODAVÍA NO SABEMOS VER
Palabras que conviene revisar
No todas las palabras describen la realidad: algunas también la ordenan. Y esto no es sencillo de verlo, asumirlo.
Liderazgo
Significado habitual: capacidad de conducir, inspirar y organizar a otros hacia un objetivo.
Lo que queda oculto: el liderazgo se presenta como una virtud individual; funciona como una forma legitimada de concentrar poder, imponer sentidos y evitar preguntas sobre los efectos que produce en los demás.
Mérito / Meritocracia
Significado habitual: idea de que cada persona llega hasta donde su esfuerzo, talento y disciplina le permiten.
Lo que conviene revisar: esta mirada oculta algo importante. No todos partimos del mismo lugar ni disponemos de los mismos recursos, redes, reconocimiento o tiempo. Esta mirada convierte privilegios previos en supuesta justicia, igualdad y aptitudes personales casi únicas.
Resiliencia
Significado habitual: capacidad de sobreponerse a la adversidad. Tenerla es ser fuerte, capaz, único.
Lo que tal vez queda oculto: puede transformarse en una exigencia silenciosa para soportar lo insoportable. En vez de preguntarnos qué daña a las personas, se termina celebrando cuánto aguantan. Esto afecta la salud mental.
Innovación
Significado habitual: creación de algo nuevo y valioso.
Lo que la innovación no nos dice: lo nuevo no siempre mejora la vida. Muchas veces la innovación cambia formas, procesos o discursos sin alterar relaciones de fondo, desigualdades o violencias ya normalizadas.
Productividad
Significado habitual: capacidad de producir más en menos tiempo o con menos recursos.
Lo que conviene revisar: este significado parece neutral, pero casi siempre responde a una pregunta incompleta: producir más, ¿para quién?, ¿a qué costo?, ¿a costa de qué vínculos, cuerpos o tiempos de vida?
RRHH
Significado habitual: área o función dedicada a gestionar personas dentro de una organización.
Qué ocurre si lo revisamos: el nombre ya dice bastante, porque convierte a las personas en recurso. Es una forma de lenguaje que parece administrativa, pero que también revela una manera de concebir a lo humano.
Capital Humano
Significado habitual: conjunto de conocimientos, habilidades y capacidades que una persona aporta a la economía, al trabajo, a la empresa.
Lo que deja oculto: toma dimensiones humanas y las traduce al idioma del progreso, las inversiones, ratios. No solo describe capacidades: también enseña a ver a las personas según su utilidad; ojo con este descripción.
Desarrollo
Significado habitual: proceso de mejora, crecimiento o avance de una persona, organización o sociedad.
Lo que el desarrollo no nos dice: es una de las palabras más prestigiosas y menos interrogadas. Se la usa como si todos entendiéramos lo mismo, pero muchas veces nombra procesos que mejoran indicadores mientras empeora la vida concreta de las personas.
Empleo
Significado habitual: trabajo remunerado realizado dentro de una estructura formal.
Lo que conviene revisar: solemos tratarlo como sinónimo de inclusión y oportunidades. La famosa frase, el trabajo dignifica, aunque para la mayoría de las personas, el empleo también es cansancio crónico, silenciamiento, miedo, dependencia o desgaste cotidiano.
Progreso
Significado habitual: avanzar hacia una condición, hacia un lugar mejor.
Conviene revisar y recordar: es una palabra poderosa y seductora, pero se usa sin detenernos a preguntar mejor para quiénes, a costa de quiénes y según qué idea de «una vida mejor».
Mercado
Significado habitual: espacio donde se intercambian bienes y servicios según oferta y demanda.
Podemos desagregar: se habla del mercado como si fuera una entidad con voluntad propia: «reacciona», «exige», «castiga» y «premia». Esa forma de nombrarlo le da apariencia de fuerza natural cuando en realidad son decisiones profundamente humanas, por eso políticamente correctas e incorrectas. Los mercados no son inocentes.
Normal
Significado habitual: aquello que se considera habitual, esperable y correcto.
Lo que conviene saber: lo normal no siempre es justo ni sano. Muchas prácticas dañinas persisten precisamente porque fueron normalizadas.